Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Es más, diría que te quiero gracias a esos "defectillos" que tienes...que me vuelven loca, me sacan de quicio, me alteran y me exasperan como nada más en este mundo. Pero a pesar de todo eso, he aprendido a reconocer que no podría vivir sin ellos, sin tus defectos.
Una vez más, renuncio a creer en príncipes azules...renuncio a esperar hombres perfectos que no existen.
No hace mucho leía la siguiente entrevista a Walter Riso, "Puedes ser infiel a tu pareja sin dejar de serle leal", autor de "Manual para no morir de amor" y su manera de ver las relaciones, el amor y el desamor me encajan perfectamente. Hay que racionalizar el amor. O por lo menos intentarlo para que sea algo más que una "aventurilla" loca. Lo de dejarse llevar una noche por un impulso, por un arrebato de pasión, encaja en el plazo de, justamente eso, una única noche! Pero si lo que buscas es algo más, tómate tu tiempo, búscale los defectos al chico ó chica que tienes en la cabeza y enamórate de ellos porque si lo consigues, seguramente serás capaz de querer el "pack" completo, lo bueno + lo malo. Y es que en ese punto, ya no verás nada malo, sólo te quedará lo bueno, la complicidad compartida y la capacidad de aceptar que tu también tienes tus "cosillas"...
Y es que en el fondo prefiero a un hombre que sea tan terrenal como para no saber planchar ni una camisa, porque yo no tengo ni idea, que no quiera recoger los platos, porque yo no pienso cocinar, que quiera conservar las camisetas raídas de su adolescencia, porque yo no pienso tirar ni un par de zapatos de la colección que acumulo y que un gol de su equipo le provoque una de las mayores felicidades del mundo...como a mi el último bolso de la colección de verano! Y si además el sexo funciona...que más se puede pedir? Sólo queda encontrar a ese cómplice imperfecto!
Una vez más, renuncio a creer en príncipes azules...renuncio a esperar hombres perfectos que no existen.
No hace mucho leía la siguiente entrevista a Walter Riso, "Puedes ser infiel a tu pareja sin dejar de serle leal", autor de "Manual para no morir de amor" y su manera de ver las relaciones, el amor y el desamor me encajan perfectamente. Hay que racionalizar el amor. O por lo menos intentarlo para que sea algo más que una "aventurilla" loca. Lo de dejarse llevar una noche por un impulso, por un arrebato de pasión, encaja en el plazo de, justamente eso, una única noche! Pero si lo que buscas es algo más, tómate tu tiempo, búscale los defectos al chico ó chica que tienes en la cabeza y enamórate de ellos porque si lo consigues, seguramente serás capaz de querer el "pack" completo, lo bueno + lo malo. Y es que en ese punto, ya no verás nada malo, sólo te quedará lo bueno, la complicidad compartida y la capacidad de aceptar que tu también tienes tus "cosillas"...
Y es que en el fondo prefiero a un hombre que sea tan terrenal como para no saber planchar ni una camisa, porque yo no tengo ni idea, que no quiera recoger los platos, porque yo no pienso cocinar, que quiera conservar las camisetas raídas de su adolescencia, porque yo no pienso tirar ni un par de zapatos de la colección que acumulo y que un gol de su equipo le provoque una de las mayores felicidades del mundo...como a mi el último bolso de la colección de verano! Y si además el sexo funciona...que más se puede pedir? Sólo queda encontrar a ese cómplice imperfecto!
Etiquetas: amor, aventura, bolso, complicidad, defectos, gol, impulso, pareja, pasión, racionalizar
Que te compre! Es lo que se suele decir cuando no entiendes a la otra persona, no? Y no sólo que no entiendas lo que dice, que no entiendes su comportamiento tampoco! Bueno, pues ese dicho me pasa a mi por la cabeza más de una vez en cuanto me pongo a pensar en mis últimos contactos con el sexo opuesto: que no entiendo nada! Es desconcertante tener cerca una persona que sabes que está bien contigo, que disfruta de los momentos compartidos pero que luego huye de repetir esos momentos...Y lo mejor es el pretexto: "tengo miedo a engancharme y sufrir después..." Lo peor es que lo decimos las dos partes por igual y ya nos lo hemos creído...Al final se trata de pura cobardía.
Si mi último compañero me dejaba colgada una cena tras otra y me soltaba semejante frase, me lo creía e incluso me daba pena y pensaba que era yo la que lo estaba presionando!! Ahora le diría: "Qué? Que tienes miedo a ser feliz durante más de un par de horas?"
Tras varios "encontronazos" de este calibre o incluso peores, he llegado a la conclusión que enamorarse no está de moda!! Es más, está mal visto! Ahora lo que se lleva es, como dice un amigo, el rol de lobo estepario (título de un libro de Herman Hesse). Ser lo más autosuficiente que se pueda e intentar minimizar los vínculos afectivos, porque tenemos miedo que al final nos duela. No somos capaces de imaginar que dichos vínculos afectivos, ajenos a la familia y amigos, nos puedan causar felicidad y preferimos "repeler" cualquier posibilidad de dolor futuro...Si hace poco, decía que nosotras no eramos capaces muchas veces de expresar lo que sentimos con total sinceridad, ahora también creo que ellos ni se plantean la posibilidad de llegar a sentir nada...es ponerse en riesgo, pero como se suele decir también: quien no arriesga, no gana!

Si mi último compañero me dejaba colgada una cena tras otra y me soltaba semejante frase, me lo creía e incluso me daba pena y pensaba que era yo la que lo estaba presionando!! Ahora le diría: "Qué? Que tienes miedo a ser feliz durante más de un par de horas?"
Tras varios "encontronazos" de este calibre o incluso peores, he llegado a la conclusión que enamorarse no está de moda!! Es más, está mal visto! Ahora lo que se lleva es, como dice un amigo, el rol de lobo estepario (título de un libro de Herman Hesse). Ser lo más autosuficiente que se pueda e intentar minimizar los vínculos afectivos, porque tenemos miedo que al final nos duela. No somos capaces de imaginar que dichos vínculos afectivos, ajenos a la familia y amigos, nos puedan causar felicidad y preferimos "repeler" cualquier posibilidad de dolor futuro...Si hace poco, decía que nosotras no eramos capaces muchas veces de expresar lo que sentimos con total sinceridad, ahora también creo que ellos ni se plantean la posibilidad de llegar a sentir nada...es ponerse en riesgo, pero como se suele decir también: quien no arriesga, no gana!

Etiquetas: amor, apuesta, autosuficiente, cobardes, enamorarse, lobo, moda, sufrir
